Por Nicole Aravena y Sophía Sepúlveda.

Una pequeña niña corriendo entre unas modernas construcciones de cemento, se podía ver como levantaba tierra del camino y como su pelo se movía con el fuerte viento del lugar. Rápidamente haría ingreso al cine por la puerta trasera, ya que a sus diez años no podía acceder por la entrada principal, esto con el fin de ocultarse en las últimas butacas del teatro, en el cual se exhibían las películas más “taquilleras” del momento. Así recuerda Margarita Garcés (52) a Pilpilco, una ciudad minera que hoy es un pueblo perdido.

 Diseño sin título 4 Fotografía: Vestigios de Teatro Pilpilco, Nicole Aravena

Pilpilco surgió en 1944 en la comuna de Los Álamos de la provincia de Arauco. En su inicio comenzó como un asentamiento minero, sin embargo, la buena calidad de vida que sus antiguos habitantes relatan del poblado demuestran que se constituyó como una ciudad, la cual no tenía nada que envidiar a la reconocida ciudad minera Sewell. 

Esta ciudad se conformó por medio de cinco sectores: Población Zenón Sáez, lugar  denominado así en honor al primer minero pilpilcano que se asentó en el territorio, ubicándose al comienzo de la ciudad, siendo este habitado en su mayoría por obreros; población Oriente, lugar en el que habitaban los funcionarios y jefes de la mina "El Zapallo", nombre inicial que mantuvo debido al río del sector, sin embargo, este fue cambiando posteriormente hasta establecerse como "Carbonífera Pilpilco"; población Estadio, designado así por su cercanía con el estadio Pilpilco; Población Retén, lugar que habitaban los agentes policiales de la zona y finalmente, la población Comercio, en donde se encontraban los almacenes y pulperías del pueblo. 

MINEROS DE PILPILCO

Según narran los obreros de esta ciudad minera que se encontraba a 15 kilómetros de Los Álamos, la forma de pago era por medio de fichas, con ellas se podía acceder a la compra de productos disponibles en las pulperías y almacenes ubicados en la población Comercio. “Nos pagaban buen sueldo para la época, vivíamos en buenas condiciones”, asegura José Moraga (90), ex minero de Pilpilco.

Patrimonio historico cultural del territorio Arauco Pilpilco el auge de la mineria del carbon 5Fotografía: Entrada mina "Carbonífera Pilpilco", Nicole Aravena

Moraga, quien tenía 19 años cuando lo trasladaron de la mina de Lota a Pilpilco, recuerda como en 1952, fecha en la que llegó al poblado, eran más de 300 mineros que extraían carbón, el conocido oro negro de la época. “En un principio las jornadas eran muy extensas, se trabajaba de ocho de la mañana a ocho de la tarde, sin embargo, gracias a los sindicatos conseguimos poder trabajar solo ocho horas, ahí se nos alivió la gran carga de trabajo”, explica el ex minero de Pilpilco.

En Lota conoció a quien sería hasta la actualidad su esposa y compañera de vida, Emelina Espinoza (83), con quien vivió durante seis años en los famosos “pabellones” de Pilpilco, lugar en el que recalcan que mantenían una vida bien acomodada ya que poseían en sus hogares los servicios básicos para vivir, algo escaso en la época que confirma el censo de 1952, en el cual se evidencia que el 30% de los chilenos carecía de una vivienda digna con los servicios básicos pertinentes.

MUJERES PILPILCANAS

Las mujeres en Pilpilco se dedicaban a la crianza de los hijos, que en su mayoría eran más de diez, su principal ocupación era la limpieza de las dos piezas y cocina, la cual  contaba con una chimenea que les entregaba la minera “Carbonífera Pilpilco” a cada familia obrera, por otra parte, debían lavar la ropa en “bateones” que eran tinas comunitarias, además de dedicarse a hacer el pan para el día.

“Todas las mujeres se levantaban a las cinco de la mañana a poner un palo de madera “la seña”, encima del horno de barro teniendo como finalidad marcar presencia en el lugar, entonces quien colocaba la seña primero horneaba el primer pan, siempre se respetaba el orden. Así comenzaba el día de la mujer pilpilcana”, afirma Virginia Isla Manríquez (60), quien vivió hasta los nueve años en Pilpilco.

Con la gran cantidad de hijos que tenían, muy pocas mujeres podían dedicar un tiempo extra de su día para trabajar y colaborar con la economía familiar. Virginia recuerda que su madre para ayudar a solventar los gastos trabajaba como costurera cosiendo delantales a una cooperativa para la escuela 21 de Pilpilco, uno de los dos colegios que tenía el pueblo, de esta forma colaboraba económicamente al hogar, en el que se debía mantener a nueve niños.

A pesar de ese esfuerzo que muchas veces fue silenciado o no reconocido, las mujeres de Pilpilco lograron establecer tiempos de distensión, tal como lo relata Emelina Espinoza, quien cada domingo se levantaba temprano para juntarse en el centro de los pabellones con sus vecinas, quienes con el tiempo se convirtieron en sus grandes amigas. Es así como preparaban mate y sopaipillas para el largo día de paseo que les esperaba al subir hacia una loma cercana al río Pilpilco, en donde podían descansar, comer y “copuchar”. Con sus ojos un poco vidriosos, Emelina asegura con nostalgia que esos domingos fueron los momentos más felices de su vida.

DEPORTE EN LA CIUDAD MINERA

En la entrada al poblado a mano derecha se encontraba el estadio Pilpilco de 25 por 42 metros, el cual albergaba a los amantes del fútbol y permitía la práctica continua de los dos equipos del sector: “Deportes Pilpilco” y “Unión obrero”, manteniéndose este último vigente hasta la actualidad en la localidad de Cerro Alto. 

Si bien la pasión del poblado era el fútbol, esta ciudad destacó por la promoción de diferentes deportes, como lo fue en 1951, fecha en la que el reconocido boxeador pilpilcano José Ceballos disputó el título latinoamericano en Montevideo, Uruguay. Por otra parte, se contaba con una piscina en la que practicaban natación, asimismo, se logró desarrollar el ciclismo, puesto que la mayoría de los jóvenes hacían uso de la bicicleta como medio de transporte.

Diseño sin títuloFotografía: Archivo de noticia, Los Álamos nuestro

Patrimonio historico cultural del territorio Arauco Pilpilco el auge de la mineria del carbon 7Fotografìa: Piscina de Pilpilco, Nicole Aravena

Pilpilco “Agüita de enredadera” en mapudungún, es el nombre que tuvo este pueblo ya que emergió en medio de uno de los afluentes que nace en las laderas occidentales de la cordillera de Nahuelbuta, ubicación que le permitió a este histórico territorio coexistir entre la presencia de coigües, avellanos, lingues y arrayanes.
 

Diseño sin título 3Fotografía: Vista del Río Pilpilco, Mapio.net

Si bien, esta simbiosis territorial logró satisfacer las necesidades de un sinnúmero de familias, las cuales se lograron desarrollar en base a la constitución de una comunidad activa, tanto a nivel educacional, laboral y social, esto cambió radicalmente con la salida de la Unidad Popular (UP). Tal como menciona Margarita, “El sindicalismo era un concepto que se sentía fuerte en las minas”, en este contexto fue que en 1975 por decisión del gobierno militar dictatorial que se encontraba a cargo en la época, se impulsó una economía neoliberal que centró como primer recurso económico las plantaciones forestales, cerrando así la Carbonífera Pilpilco y expropiando los terrenos de sus habitantes para convertirlos en monocultivos del cual la empresa Celulosa Arauco tomó lugar.

Actualmente al recorrer el lugar, se puede reconocer entre el monocultivo de Eucaliptos (Eucalyptus) y Pino (Pinus) algunos de los vestigios de lo que ayer fue Pilpilco, escombros de cemento que siguen intactos al igual que el recuerdo imborrable de la tierra del carbón que se sigue manteniendo en la memoria colectiva de sus habitantes, a pesar de su escaso reconocimiento como patrimonio histórico cultural.

Patrimonio historico cultural del territorio Arauco Pilpilco el auge de la mineria del carbon 8Fotografìa: Pileta de Pilpilco, Nicole Aravena

Debido a esta situación, Margarita se ha dedicado incansablemente por más 20 años a la reconstrucción de este patrimonio histórico por medio de guiaturas a la zona, ponencias en seminarios a nivel nacional, además de fundar la agrupación “Pilpilco en el corazón”, la cual tiene como objetivo recopilar, informar y fomentar el reconocimiento del pueblo por medio del diálogo entre sus pobladores. Estas acciones han permitido rescatar la historia, cultura e identidad de un pueblo forjado en la provincia de Arauco, que si bien en la actualidad ya no existe, aún se mantiene vivo en los recuerdos de cada uno de sus pobladores y en sus vestigios del territorio. 

Diseño sin título 2Fotografía: Margarita Garces, guía turística de Pilpilco

Patrimonio historico cultural del territorio Arauco Pilpilco el auge de la mineria del carbon 3Fotografía: Ruinas del Teatro, Nicole Aravena

Patrimonio historico cultural del territorio Arauco Pilpilco el auge de la mineria del carbon 1Fotografía: Ruinas del Teatro, Nicole Aravena 

Diseño sin título 1Fotgrafía: Pique de mina "El Carbonífero", Nicole Aravena

 

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